Un día de lluvia no tiene porqué ser aburrido para los niños, ni convertirse en una situación estresante para los padres al no saber que hacer para entretener a los pequeños de la casa.
Al contrario, los días de lluvia pueden convertirse en una excelente oportunidad para pasar un tiempo de diversión en familia y lograr un acercamiento entre sus miembros. Basta con un poco de imaginación para pasar una tarde divertida.
Qué tal un concurso de canciones o de adivinanzas, o un juego de preguntas y respuestas. O qué les parecería unos divertidos juegos rítmicos-musicales como los que les proponemos a continuación.
El juego del monito
Esta es una dinámica divertida, necesitas música rítmica tradicional como por ejemplo: "iOh, Susana!”, "Cuando los santos vienen marchando", “Matador”, etc.
Al compás de la música el coordinador comenzará a saltar, aplaudir, o girar. Todos los demás tendrán que imitarlo como si fuera un espejo, sin equivocarse cuando se produce un cambio de movimiento.
Cuando los chicos aprendan la sencilla mecánica del juego, podrán ir rotando como coordinadores.
Códigos musicales
Para este juego necesitas canciones infantiles conocidas (cantadas con letra).
Antes de empezar se hará entre todos un código con cada palabra de la canción elegida. Por ejemplo cada vez que se nombre a un animal, todos saltarán, cuando se mencione a alguna fruta o verdura, todos aplaudirán y cuando se mencione algún color, todos se agacharán, etc.
Los niños bailarán siguiendo el ritmo de las canciones y quien no responda a las consignas prefijadas, o quien confunda las reglas del juego, tendrá un punto en contra.
Puedes premiar al ganador con una rica golosina. Y quien pierda también recibirá el premio de consuelo respectivo.
No olviden que las tardes de lluvia ya no tienen porqué ser aburridas. ¡Diviértanse!
Fuente:dinosaurio.com