Una actividad que además de divertida puede servir para que compartas un buen momento con tus hijos, es preparar juntos algo rico para comer. Además es una forma de motivarles el gusto por la cocina desde pequeños.
Acá te damos algunas sugerencias para que tus hijos se conviertan en pequeños chefs junto a tí por un rato, y algunas precauciones que debes tomar para evitar accidentes en la cocina.
1. Prepara todo lo que vayas a necesitar. Ten a mano todos los ingredientes y el equipo necesario, de esa manera podrán empezar en cuanto los niños entren a la cocina.
2. Establece reglas para los niños. Pon algunas reglas de higiene como lavarse las manos antes de cocinar, después de tocar carne cruda, basura o ir al baño. Además dependiendo de la edad y de la experiencia que tengan en la cocina, decide qué cosas no se permiten. Ten en cuenta que los más pequeños siempre deben estar lejos de objetos cortantes o calientes y los mayorcitos pueden licuar, cortar y rallar ingredientes con ayuda.
3. Lean juntos la receta. Si es posible, túrnense para leer en voz alta, comenten cómo harán las cosas y en qué orden. Decidan si seguirán la receta al pie de la letra, paso por paso, o si harán cosas al mismo tiempo.
4. Pídele a los niños que revisen los ingredientes. Ellos pueden revisar que todo esté a la mano y preparar el horno.
5. Dáles cosas que hacer. Los niños se divertirán más si tienen suficientes cosas que hacer. Déjalos que con tu ayuda midan, vacíen, mezclen y acomoden cosas. También puedes ponerlos a vigilar el temporizador o timer, mientras se cocinan los alimentos.
6. Da un buen ejemplo de seguridad en la cocina. Recuerda que al observarte, aprenderán a usar las agarraderas para las cosas calientes; a usar los cuchillos para cortar con cuidado y sin cortarse; y a leer instrucciones con atención. Aunque tengas la tentación de darle una probadita a la comida antes de que esté lista, ten en cuenta que si no se ha cocido adecuadamente puede contener bacterias.
7. Pídeles a los niños que vean si la comida ya está lista. Pon el temporizador en el tiempo para que se cueza la comida, pero deja que los niños decidan si en verdad está lista. ¿Está “dorada” como dice la receta?, ¿burbujea en el centro? ¿sale limpio el palillo al introducirlo en el pastel?, la comida, ¿corresponde a la descripción del platillo terminado en la receta?
8. Diviértanse y no se preocupen si no sale perfecto. Preocuparse mucho por el resultado le quitará lo divertido a cocinar. Relájense. Aunque se equivoquen en la receta, es mejor ver qué es lo que va a salir, pues de pronto el resultado podría ser mejor que la idea original.
Y ahora … a comer se ha dicho. Disfruten juntos el platillo que prepararon.
Fuente:dinosaurio.com